Hace algún tiempo, durante la larga videoentrevista que tuvimos la oportunidad de grabar con Antonio R. Almodóvar, este autor y recopilador de la literatura oral, defendía el valor pedagógico de los cuentos tradicionales como recursos educativos hoy en día. Como ejemplo ponía el relato andaluz de “La Niña del Zurrón” , del que sugería que bien podría servir para prevenir abusos sexuales a menores: un tema tabú en el contexto educativo y del que únicamente nos acordamos cuando salen a la luz noticias -con enfoque más o menos morboso, según el medio que las emita- que por su truculencia se hacen un hueco en la actualidad.
Afortunadamente, se va rompiendo ese miedo a afrontar esta temática en la sociedad (todo el revuelo a escala global que estamos viviendo en torno a casos de abusos relacionados con eclesiásticos católicos es buena prueba de ello). Una prueba de este avance en pro de la denuncia -y, por ende, en la prevención de estos ellos- es la llegaba de este problema en forma de libro a las aulas y a las bibliotecas escolares. La más reciente y sonada es la novela juvenil ganadora del XVIII premio Edebé: “Paraules emmetizandes” de Maite Carrranza. Esta obra, cuya clave fue el caso de la austriaca Natascha Kampusch , la autora pretendía denunciar la hipocresía social que impide que se hable de este tema y se puedan llevar a cabo tareas de prevención en los colegios; llegando a declarar cuando le dieron el premio: “Si no pueden entrar las psicólogas, al menos que entre el libro”.
Sin embargo, en nuestro país, hubo una editorial pequeña que tuvo el coraje de poner este tema en los anaqueles de las librerías hace ya
unos cuentos años: fue Maite Canal Editora (Bilbao), con su pequeño libro ilustrado “Ni un besito a la fuerza”. Un libro claro y sencillo, dirigido a la infancia, pero que podía ser utilizado por madres, padres, educadoras y educadores, profesorado y otras personas adultas que busquen un modo directo de abordar con niñas y niños el difícil tema del contacto físico no deseado, insistiendo en la posibilidad de decir NO. Ahora este mismo sello publica un segundo título en esta misma línea: “Ni una caricia a la fuerza”, un libro orientado a prevenir la violencia sexual a menores.
Ojalá y fuese posible que, gracias a una adecuada Coeducación y Educación Sexual, algún día estos libros en una biblioteca fuesen los únicos restos de estos horribles atropellos contra los derechos de la infancia que son los abusos contra menores. Para contribuir a ese mañana utópico, como mediadores a la lectura tenemos, precisamente en estos cuentos, unas armas pedagógicas de primer orden que no hemos de tener rubor, ni reservas ridículas, en utilizar.

El pasado noviembre del 2009 se presentó en la otra orilla del Guadiana el libro “Contos do Mago. Narrativas e percursos geológicos”, de 
